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Humanidad expuesta, lo que el virus desvela

Esta reflexión no tiene fronteras, esta dirigida a los sistemas de gobierno en el mundo y, sobre todo, a la especie humana que, una vez más, se ha visto afectada por un virus que llegó a recordarnos que la vulnerabilidad de nuestra naturaleza no tiene nacionalidad, raza, género ni clase social. Es momento de exigir a los gobiernos hacer cambios estructurales en las leyes que perpetúan las brechas de inequidad, así mismo intervenir en los sectores que concentran excesivamente la riqueza para atender las necesidades básicas de la mayoría de la población y establecer un modo de producción más acorde con una humanidad igualitaria y más sostenible con el medioambiente.

Es claro que el confinamiento es una medida preventiva para frenar la curva de contagio de COVID-19 y la muerte de muchas personas. Sin embargo, las personas en situación de pobreza no tienen las condiciones para llevarlo a cavo. Muchos carecen de un lugar dónde estar y dinero para para abastecerse de alimentos e implementos necesarios durante el periodo de aislamiento. Así mismo, el impacto socioeconómico de la pandemia no se hace esperar y es necesario prever que los recursos para afrontar esta crisis no pueden salir de la clase media porque no tiene la capacidad para suplir el desplome económico que se avecina, en cambio terminaría engrosando la franja de pobreza. Los aportes deben salir de aquellos que tienen concentrado el capital y durante décadas se han beneficiado de la sociedad que ha permitido su enriquecimiento. Parecerá utópico, pero ¿qué gran conquista humana no ha nacido cómo una idea que parecía imposible?, la abolición de la esclavitud, los derechos humanos y el voto igualitario son ejemplos de ello. Para animarnos sobre las posibilidades, recordemos cómo Islandia sentó un precedente al haber sido el único país que, tras la crisis económica del 2008 – 2009, prefirió dejar caer el sistema bancario priorizando mantener el gasto público para fortalecer la actividad económica interna y abrió un proceso judicial a los banqueros responsables de la burbuja financiera.

Considerando que el COVID-19 es letal principalmente para adultos mayores y personas con debilidades de salud, es evidente que esta pandemia es muy conveniente para el actual orden mundial, el sistema capitalista, al que solo le interesa la productividad insaciable, de manera que aquellos que no contribuyen a la generación de riqueza dejan de ser útiles y por ende son prescindibles. Prima la productividad sobre la vida y el bienestar de las personas. Algunos países han evadido las medidas de prevención frente al virus, otros se han planteado desestimar la cuarentena para que mueran los que tengan que morir y sobrevivan los que puedan. El vicegobernador de Texas en Estados Unidos, Dan Patrick, llegó a manifestar en medios de comunicación que “los abuelos deberían sacrificarse y dejarse morir para salvar la economía por el bien de sus nietos y no paralizar el país”. Esta postura implica permitir y casi que impulsar la muerte de muchas personas que podrían salvarse con la atención medica adecuada, sin embargo, no la recibirán porque los hospitales carecen de los recursos que sobran a un pequeñísimo grupo de personas que concentra la mayor parte de la riqueza del mundo, lo que funciona igual en cada país, concentración excesiva de capital a costa del desabastecimiento de la gran mayoría de personas en el planeta. De acuerdo al informe “Bienestar público o beneficio privado” de OXFAM Intermón 2019, la riqueza está concentrada cada vez en menos manos, en el 2018 solo 26 personas poseían la misma riqueza que 3.800 millones de personas, mientras que en 2017 eran 43. El 1% de los ricos acumulan el 82% de la riqueza global.  Por su parte, los gobiernos siguen permitiéndolo de manera cómplice y sabiendo que muchos mantienen su posición debido a la evasión de impuestos y prácticas corruptas.

Si bien es una certeza que el COVID-19 viene cobrando la vida de miles de personas en todo el mundo, es posible prever que en países en vía de desarrollo sus efectos sean más devastadores porque agudizarán las problemáticas socioeconómicas existentes, generando disturbios de orden público a nivel urbano y rural. De hecho, en el mes de marzo se presentaron amotinamientos en algunas cárceles de Colombia ocasionando 23 muertos. En otros países se empiezan a registrar protestas y en el caso de México se han dado alarmas por saqueos a supermercados. El virus está empezando su propagación en América Latina y sus efectos dependen de las condiciones de cada región. Hasta ahora se conoce su impacto en los países más desarrollados a donde ha llegado más tempranamente, pero hay circunstancias no previstas que se presentan en los países más vulnerables y es probable que un número significativo de victimas sea por los conflictos sociales que se desencadenen a partir de la pandemia más que por la mortalidad del virus.

Actualmente, los derechos son privilegios a la venta, se comercializa la salud, la educación y la vida. Los gobiernos insisten en perpetuar un sistema capitalista salvaje que reiteradamente ha demostrado no ser sostenible, que periódicamente entra en crisis con efectos económicos y sociales devastadores. Tampoco es sostenible para la humanidad, ya que todos deberíamos tener igualdad de oportunidades para vivir y desarrollarnos hasta el final de nuestros días. Menos aun es sostenible para el medioambiente, ya que prioriza la explotación de los recursos no renovables mas allá del daño irreparable que puede causar a la naturaleza.

Desde esta reflexión, es menester exigir a los gobiernos reformas legislativas e intervenir para que las grandes concentraciones de capital se distribuyan para afrontar la pandemia COVID-19:

– Garantizar al personal de salud y los hospitales para que sigan desarrollando su valiosa labor.
– Garantizar las condiciones necesarias a las poblaciones mas vulnerables y expuestas al virus para que puedan llevar a cabo el confinamiento y prevención del contagio.
– Promover y financiar la investigación científica para encontrar una cura para el Virus e impedir nuevas oleadas.
– Fortalecer el sistema de salud para esta contingencia y garantizar su posterior funcionamiento mejorando sus condiciones.
– Impulsar las economías sin que las clases medias y bajas se vean afectadas con impuestos y recortes de seguridad social.
– Investigar los efectos de esta pandemia en nuestros sistemas económico, social, de salud y cultural para aprender de sus deficiencias y fortalezas.
– Establecer mecanismos severos para sancionar e impedir la corrupción.

Solo unidos como ciudadanos, más allá del país al que pertenezcamos o en el que nos encontremos, podemos exigir a los gobiernos medidas de fondo para cambiar el estado de inequidad y pobreza en el que vive la mayor parte de la población en el mundo y afrontar la pandemia que ha puesto en crisis a todos. No bastará la movilización digital para cambiar el estado de las cosas, es necesario presionar desde todos los escenarios posibles. Sin embargo, vale hacer conciencia de que esto nos ha enfrentado como especie humana y por primera vez en la historia, las generaciones actuales tienen la oportunidad de conectarse, crear, compartir iniciativas y unirse para exigir un cambio de este sistema ilógico, nocivo e insostenible. El confinamiento físico nos a llevado a volcarnos en la interacción social desde lo digital. Todos los seres humanos, como especie, indistintamente de nuestro género, nacionalidad, raza o creencias merecemos igualdad de oportunidades para tener una vida digna hasta el final de nuestra existencia.

Ángela Jurado Buch. Asociación Por Ti Mujer

Fuentes:
– El Tiempo. Marzo 2020. Redacción internacional. Recuperado de de: https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/dan-patrick-dice-que-adultos-mayores-deberian-sacrificarse-por-estados-unidos-476492
– OXFAM Intermón. Enero 2019. Recuperado de: https://oxfamilibrary.openrepository.com/bitstream/handle/10546/620599/bp-public-good-or-private-wealth-210119-es.pdf
– El País. Marzo 2020. Recuperado de: https://elpais.com/sociedad/2020-03-29/vamos-a-saquearlo-todo-asi-operan-los-grupos-que-incitan-a-la-rapina-por-el-coronavirus-en-mexico.html
– La Vanguardia. Marzo 2020. Recuperado de: https://www.lavanguardia.com/internacional/20200322/4835371710/coronavirus-motin-bogota-muertos-heridos.html

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